Mirando el Reloj de la Historia, el 1 de enero del Año 45 aC, Roma celebró por vez primera en la historia el Año Nuevo, establecido por el emperador romano Julio César a través del Calendario Juliano y, extendiéndose a todo el vasto imperio romano. Hasta entonces el Año Nuevo se iniciaba el 1 de marzo, cuando se decidían las campañas militares que se iban a emprender ese año.
En el ritual romano en el advenimiento del Año Nuevo, se bañaban y realizaban todo tipo de purificaciones y se dedicaban a limpiar a fondo sus casas, verter agua bendita en los rincones del hogar, cambiaban los muebles viejos, o intentaban simplemente limpiar su conciencia. Parafernalia que hasta hoy perduran.
En la Edad Media se perdió la tradición del Año Nuevo. El 5 de octubre de 1582, fue restaurado por el Papa Gregorio XIII. Roma y el mundo católico celebró nuevamente el Año Nuevo, el 1 de enero de 1583.
El nuevo Calendario Católico Gregoriano, fue adoptado inmediatamente por todos los países católicos: Italia, España, Portugal y Francia y sus colonias. Los países protestantes, anglicanos, ortodoxos se opusieron. Sin embargo Inglaterra adoptó el Calendario Gregoriano y celebró el Año Nuevo el 1 de enero 1752. Japón hizo lo propio en 1872; China en 1912. Rusia después de la Revolución Bolchevique lo adoptó en 1917; Grecia en 1923 y Turquía en 1926.
La Ciudad Católica de Lima, Capital del Virreynato del Perú, celebró su primer Año Nuevo con un Te Deum, celebrado por Santo Toribio de Mogrovejo, el 1 de enero de 1583, encabezado por el virrey Martín Enríquez de Almansa. Y por supuesto que se extendió por los 4 suyos del antiguo Imperio de los Incas.
En el Wanka Mayo, actual valle del Mantaro celebraron el Año Nuevo, también como Lima el 1 de enero de 1583: Santa Fe de Jatunjauja, La Natividad de Apata, San Jerónimo de Tunán, La Ascención de Mito, San Juan Bautista de Chupaca, La Trinidad de Huancayo, Santo Domingo de Sicaya, Todos los Santos de Chongos y otros.
No hay duda que la Iglesia Católica y el Papa de Roma en nombre de Dios, tienen poder omnímodo sobre la Tierra, dominan el Mundo y escriben la Historia de la Humanidad.
Hoy la celebración del Año Nuevo es universal. Y la noche del 31 de diciembre, está llena de cábalas, supersticiones y buenos augurios.
¡FELIZ AÑO NUEVO!