Entre la reflexión, sobre la abnegada labor de miles de profesores y la rabia que subleva las condiciones paupérrimas en las que ejercen la docencia. El 6 de julio, el Perú celebra el ‘Día del Maestro’.
Todos los días encaramos la dura realidad del Maestro, pero ningún gobierno se atreve solucionar. En el Perú es la profesión más sacrificada, la peor remunerada; incomprendida por la misma sociedad ingrata a la que educa. Maltratada por un indolente gobernador, que pisotea la deuda social que por derecho le corresponde.
El modelador de almas, el que siembra conocimientos, cultiva valores en la niñez futuro del país, no son debidamente remunerados. Y menos gozarán de una jubilación digna por la mísera y hambreadora pensión. Pero se llenan la boca: ‘Nadie como el maestro tiene el poder de forjar la humanidad’.
Haciendo un nudo en la garganta decimos con Elsa Echauri: ¡Gracias Maestro por enseñarnos a honrar a la Patria en los colores de nuestra Bandera, en la emoción del Himno y en el Trabajo silencioso de todos los días. Gracias por enseñarnos el amor, la verdad y mostrarnos el camino recto y difícil que todos anhelamos seguir. Gracias porque sabemos de tu callado sacrificio, de la nobleza de tu vocación!
Homenaje especial a los Maestros Jubilados de Arcije-Junín, que aún guían la gran batalla romántica de la vida.
¡Muchas Gracias Maestro!