Por ensalzar a los caudillos los vocingleros y plumíferos de los caudillos San Martín y Bolívar, ‘el minero’ fue borrado de la lucha por la Independencia de América y del Perú. Sin embargo su adhesión, aseguró los caudales de la causa libertadora y el pago puntual de soldados y oficiales del Ejército Patriota.
Recordemos que la minería está ligada al destino del Perú. Manco Cápac fundó el Imperio de los Incas, donde se hundió la ‘Barreta de Oro’ que le entregó su Padre Sol.
La conquista fue empujada por nuestra riqueza de oro y plata: ¡Por allá se va al Perú a ser ricos!, resuena la voz de Pizarro en la Isla del Gallo.
Fue minero y arriero Túpac Amaru II. El Cacique de Tungasuca que murió descuartizado por libertar a su raza, tenía minas en Surimana y fundía metales en Tinta, con la que financió la revolución del 4 de noviembre de 1780.
En el Cusco en 1805, se sublevó el minero huanuqueño y precursor José Gabriel Aguilar. El minero Pedro Domingo Murillo, en el Alto Perú, encabezó la revolución del 9 de julio de 1809. José Crespo y Castillo, minero-propietario de la mina ‘Huancapallaca’, dirigió la revolución de Huánuco el 22 de febrero de 1812.
La Expedición Libertadora, tuvo entre sus ‘secretos de guerra’, capturar las minas de Huancavelica, Morococha y Cerro de Pasco.
Arenales, contó con el apoyo del minero argentino radicado en Tarma, Miguel Otero, primo del también minero Francisco de Paula Otero, quien proclamó la independencia de Tarma el 28 de noviembre de 1820.
Después de la derrota de los realistas el 6 de diciembre de 1820 en Uliachín y Patarcocha; las minas de Cerro de Pasco, Huancavelica, Morococha, financiaron la causa patriota tanto de San Martín como de Bolívar.
¡También los Mineros Tejieron la Independencia!