El Congreso de la República desde su nacimiento el 20 de setiembre de 1822, siempre fue rechazado y hasta repudiado por el tumulto. Sin embargo es la piedra angular de la democracia y el equilibrio de poderes, que ha hecho posible 200 años de vida republicana. Con caídas torpes pero siempre incólume.

Registra la historia que José Bernardo de Tagle y Portocarrero, el Marqués de Torre Tagle fue elegido presidente de la República por el naciente Congreso. Y cuando peligraba la independencia, ante la inminente toma de la Capital por el ejército realista de Canterac, los patrioteros pidieron “cerrar el congreso”. Torre Tagle, decretó su disolución el 19 de julio de 1823. Partió al exilio su primer presidente Francisco Xavier de Luna Pizarro, dando paso a la dictadura de Bolívar. Sin el Congreso, Bolívar hizo y deshizo en el Perú. Creó Ecuador y Bolivia cercenando nuestro territorio. El Perú sin la fiscalización del Congreso perdió medio territorio.

En 198 años de historia republicana, hemos soportado 26 golpes de Estado, es decir los dictadores han cerrado 26 veces el Congreso. Sin embargo ilustres tribunos, forjaron el Perú de hoy como Francisco Xavier de Luna Pizarro, José Faustino Sánchez Carrión, Francisco Javier Mariátegui y Tellería, Hipólito Unanue y Pavón, Miguel Grau Seminario. Saltando el tiempo: Luis Alberto Sánchez, Ciro Alegría Bazán, Hildebrando Castro Pozo, Jorge del Prado, Héctor Cornejo Chávez, Ramiro Prialé…para citar algunos.

La Independencia Rumbo al Bicentenario, es el mejor punto de partida para mirarnos en el Espejo de la Historia. Motivo para reflexionar en la situación presente y el futuro del país. Es un compromiso con la democracia, inspiración ideológica de Precursores y Próceres. Representa el recuerdo de una gloria y la esperanza, en un porvenir próspero para la patria que tanto amamos.

¡El Congreso elegido por el pueblo es pues, la voz de Dios!