El segundo round

Si el lunes 23 fue una radiografía cruda de la política peruana, el martes 24 de marzo fue la placa de rayos X de sus huesos rotos. Once candidatos más —los de menor intención de voto, según las encuestas— subieron al mismo estrado del Centro de Convenciones de Lima para la segunda fecha del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones. Y demostraron que no hace falta liderar las encuestas para incendiar un escenario.

Los moderadores Claudia Chiroque y Fernando Carvallo volvieron a intentar lo imposible. Esta vez, con esposas de por medio —literalmente—.

Los 11 candidatos en el estrado

#CandidatoPartido
1Álvaro Paz de la BarraFe en el Perú
2Fiorella MolinelliAlianza Fuerza y Libertad
3Armando MasséPartido Democrático Federal
4Walter ChirinosPRIN
5Ricardo BelmontPartido Cívico Obras
6Charlie CarrascoPartido Demócrata Unido Perú
7Francisco Diez CansecoPerú Acción
8Carlos EspáSí Creo
9George ForsythSomos Perú
10Carlos JaicoPerú Moderno
11Roberto SánchezJuntos por el Perú

La silla de Perú Libre quedó vacía. Vladimir Cerrón, prófugo de la justicia, no se presentó. Su ausencia fue, paradójicamente, una de las protagonistas de la noche.


Seguridad ciudadana: esposas, mega-cárceles y el fantasma de Cerrón

El primer bloque arrancó con fuego. Álvaro Paz de la Barra no esperó ni un minuto para romper el protocolo: sacó un par de esposas metálicas en pleno escenario y declaró “Van a caer todos”, anunciando su programa “Chapa tu corrupto”. Propuso expulsar migrantes irregulares en 48 horas, cerrar cárceles urbanas y construir mega-penales con capacidad para 130 mil internos. La moderadora Chiroque tuvo que intervenir para recordarle que el reglamento prohíbe exhibir objetos. Pero el daño —o el espectáculo— ya estaba hecho.

Paz de la Barra también sorprendió con algo que nadie esperaba: una disculpa pública a su expareja Sofía Franco. “Agradezco a Dios por esta oportunidad porque puedo pedir perdón públicamente a la mamá de mi hijo, Sofía Franco, por esas palabras desafortunadas que dije en 2021”, señaló. En redes lo bautizaron cómo el “Alan García de Temu” por su estilo grandilocuente.

Fiorella Molinelli eligió otro camino: levantó una fotografía de Vladimir Cerrón y apuntó contra el sillón vacío. “Además de un Congreso mafioso, tenemos una plancha incompleta porque Vladimir Cerrón es prófugo de la justicia”. Prometió capturarlo junto a Juan Silva en un plazo de 90 días con apoyo de la DINI: “Vamos a demostrar que la autoridad ha vuelto”.

Charlie Carrasco fue el más radical: propuso servicio militar obligatorio para quienes ni estudian ni trabajan, cadena perpetua para extorsionistas y sicarios, y cerró su intervención rompiendo un papel con los logos de los partidos tradicionales: “¡Llegó el momento de rebelarnos, carajo!”. El grito quedó rebotando en las paredes del auditorio.

George Forsyth abrió citando a Vargas Llosa: “¿En qué momento se jodió el Perú?”. Admitió que fue un error dejar la alcaldía de La Victoria en 2021 para postular a la presidencia —un momento de honestidad inusual en un debate—. Propuso tomar el control de las cárceles con apoyo de las Fuerzas Armadas y “limpiar” la Policía Nacional, usando inteligencia artificial para detectar fraudes en las compras públicas.

Ricardo Belmont, con su estilo pausado, fue la voz disonante: “Aquí no se trata de tener un policía con cada uno, ni de cerrar o abrir cárceles. Hay que ordenar el sistema de justicia: el INPE, la PNP y el Poder Judicial”. Señaló que hay inocentes presos y que el problema no se resuelve con más muros sino con mejor gestión.


”No le respondan a los nadies”: el cruce Molinelli-Sánchez

Si el día 1 tuvo a Olivera contra Acuña, el día 2 tuvo a Fiorella Molinelli contra Roberto Sánchez.

Sánchez, el candidato más abiertamente castillista del estrado, abrió denunciando un “pacto mafioso que gobierna el Perú y el sistema de justicia con leyes pro-crímenes”. Defendió la “ruta castillista” y exigió justicia por “los 49 asesinados”. Luego giró hacia Molinelli: “¿Cómo duerme la señora Molinelli, que fue presidenta de EsSalud? Ese sistema fue incapaz de proteger la vida de los peruanos”.

Molinelli no se achicó. Respondió con una frase que se viralizó al instante: “No le respondan a los nadies”. Y contraatacó: “Fui la única funcionaria de los cinco subsistemas que salvó vidas: más de 73 plantas de oxígeno, más de 50 hospitales, centros de vacunación en todo el Perú”.

Luego disparó contra la propuesta de Asamblea Constituyente: “Exigen una Asamblea Constituyente y ya han cambiado más de cincuenta artículos de la Constitución. Ya los conocemos”.


Corrupción: todos contra el Congreso

El segundo bloque de integridad pública repitió el patrón del día anterior: acusaciones cruzadas y una coincidencia incómoda. Los once candidatos señalaron al Congreso cómo el principal responsable de la crisis del país. “El país está tomado por un pacto mafioso” fue la frase que, con variaciones, se repitió cómo un mantra a lo largo de la noche.

Carlos Jaico fue directo: “Para acabar con la corrupción hay que sacar a los partidos políticos corruptos del poder. Nos han arrebatado la esperanza, a seres queridos, la salud y la educación”.

Carlos Espá reivindicó su campaña “sin millones”: prometió un cambio real en educación, salud y economía financiado con austeridad, no con deuda.

Armando Massé apeló a la experiencia personal: recordó que durante el COVID-19 atendió pacientes gratuitamente en varias regiones del país, que se contagió, fue intubado y sobrevivió. “Los hechos valen más que las palabras”, cerró.

Forsyth sumó una propuesta concreta: instaurar un jurado popular para juzgar casos de corrupción, argumentando que el sistema judicial actual es incapaz de sancionar a los poderosos.


Las preguntas ciudadanas: cuando la realidad supera al escenario

El bloque de preguntas ciudadanas —seleccionadas por sorteo, un minuto y medio por respuesta— volvió a desnudar las costuras de los candidatos.

Once ciudadanos de diversas regiones lanzaron preguntas sobre acceso al gas, educación en la selva, diversidad cultural, apoyo a microempresarios, violencia sexual y gestión migratoria. La distancia entre las urgencias del país real y las promesas del estrado fue, otra vez, abismal.

Sobre educación en la selva, Belmont respondió que la clave es mejorar la remuneración y las condiciones de los docentes: “Los maestros son el pilar fundamental de la educación”. Pocos discreparon; menos ofrecieron cifras concretas.

Sobre migración, Paz de la Barra reiteró su propuesta de expulsión en 48 horas. Los demás oscilaron entre la mano dura y los matices humanitarios, sin que ninguno lograra una propuesta que sonara a la vez firme y viable.


Lo que nos deja este segundo día

Once candidatos más. Mismos temas. Un sillón vacío que habló más fuerte que varios de los presentes.

Hubo momentos de espectáculo puro —las esposas de Paz de la Barra, el grito de Carrasco— y chispazos de propuestas concretas: el jurado popular de Forsyth, la captura de Cerrón en 90 días de Molinelli, la reorganización judicial de Belmont. Pero la tónica fue otra vez la destrucción mutua.

La República tituló con precisión: “propuestas deslucidas”. Diario Correo cerró con “tensiones y promesas”. Infobae se limitó a enumerar. Y en redes, los memes hicieron el trabajo editorial que el debate no logró.

Quedan más fechas. La tercera jornada, el miércoles 25, traerá a los pesos pesados: Keiko Fujimori, Jorge Nieto, Martín Vizcarra y Mesías Guevara. La pregunta sigue siendo la misma: ¿alguien tiene algo más que municiones?


Las Elecciones Generales se celebran el 12 de abril de 2026. El debate fue transmitido por TV Perú, JNE TV y las redes oficiales del Jurado Nacional de Elecciones.